Inspirado en La Viuda, este vino nace del misterio de los Valles Calchaquíes. Una presencia nocturna, silenciosa y cautivante que habita la memoria del valle y transforma cada botella en una historia de tierra, sombra y encanto.
Vino joven de gran expresión. Color púrpura intenso, con aromas a ciruelas, arándanos y moras. En boca es equilibrado, con taninos suaves, final sedoso y un delicado toque especiado.
Ideal para acompañar carnes, pastas y encuentros que merecen ser compartidos.